"La arquitectura es esencialmente una extensión de la naturaleza en el reino artificial que facilita el terreno para la percepción y el horizonte de la experiencia y comprensión del mundo."
Dicen que las segundas partes a veces no son buenas, no es el caso de la segunda parte de "Los ojos de la piel. La arquitectura y los sentidos"
Para este ejercicio voy a evocar un edificio arquitectónico que, hasta la fecha, sigue generando en mí reacciones multisensoriales.
Se trata del Cine Ópera en la Ciudad de México, ubicado en la Colonia San Rafaél, aperturado en 1949, cerrado en 1998 y de estilo arquitectónico Art Decó.
No sé si es por su carácter de abandonado o por lo que pudo ser en su momento, un albergue de lo espectacular, sin embargo, creo que el edificio atisba todos mis sentidos cuando paso por ahí y cuando tuve la suerte de colarme mientras gente del INBA realizaba una valorización para su derrumbe o su restauración. La acústica de un lugar abandonado, el eco de un espacio silencioso, las butacas hablantes, el polvo que se vuelve compañía, el olor a humedad que persigue y un candil en el centro que ha caído.
"El ojo humano está mejor afinado para el crepúsculo que para la luz diurna radiante." (Pallasmaa, 2014: 57)
BIBLIOGRAFÍA
Pallasmaa, J., 2014. Los ojos de la piel. Arquitectura de los sentidos. Barcelona, Gustavo Gili Editores.





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